AVES:

 

El grupo de las aves es el más numeroso de entre los vertebrados regionales, con más de 300 especies citadas de las que, obviamente, muchas son accidentales y algunas introducidas deliberada o casualmente. Por grupos, es de destacar la riqueza en especies marinas y acuáticas. De gran interés son las Procelariiformes (pardelas y paíños) y el Cormorán Moñudo, que nidifican en islas. Destacan también las limícolas, con 36 especies, y las anátidas con 23. Garzas, espátulas e ibises, cigüeñas y flamencos (familias Ardeidae, Ciconiidae, Threskiornithidae y Phoenicopteridae) suman otras 14 especies. Los láridos (gaviotas y charranes) de distribución principalmente costera pero muy ligadas a humedales, representan 21 especies. En general las aves acuáticas han visto frenada la destrucción de su hábitat, aunque soportan otras amenazas. Más preocupante es la situación de otras especies ligadas al agua, que dependen de ambientes riparios (bosques de ribera, carrizales...), fuentes y arroyos de montaña; este grupo concentra especies gravemente amenazadas e incluso desaparecidas de la avifauna regional: Avetorillo, Martinete, Garza Imperial, Mirlo Acuático, Lavandera Cascadeña. Del grupo de las rapaces (con 35 especies citadas, 7 de ellas norcturnas), la representación de especies rupícolas es muy destacable y también existe un buen número de especies forestales, que cuentan con grandes extensiones de hábitat adecuado. Peor situación experimentan las especies ligadas a medios abiertos y heterogéneos (estepas, cultivos cerealistas, mosaicos agroforestales): Cernícalo Primilla, Aguilucho Cenizo, Búho Chico. Del resto de familias de aves, predominan las que son características de medios abiertos (estepas salinas, cultivos cerealistas, eriales...) y del matorral. Las aves esteparias se encuentran en una situación de alarmante declive, particularmente las más representativas de este grupo (Avutarda, Sisón, Ortega).